viernes, 7 de noviembre de 2008

Lucía y yo

Lucía y yo

Los ángeles del sueño se niegan a venir.
En la cama de al lado, lucía duerme con el mismo candor que cuando tenía tres meses.
Duerme pero espera.
Aquí yo divago y pienso, imagino y me demoro un poco más, tal vez para que la expectativa arda suavemente, para que cada instante de separación haga de oro cada segundo de unión.
Afuera alguien teme y cierra bien su puerta, con la cerradura más poderosa y cara que ha podido hallar.

Aquí hay dos almas que deciden fusionarse a cada momento;
dos corazones que laten al unísono;
dos inconscientes con un mismo sueño;
dos actualidades con un futuro en común.

Lo más maravilloso que poseemos es lo que nos une a los demás.

No hay comentarios: